En kinesiología integrativa sabemos que las caderas son los puertos de la autonomía y el avance. Pero también son el «cajón de sastre» de nuestras emociones. Cuando vives bajo el miedo al cambio, la resistencia a una situación que rechazas o la necesidad inconsciente de proteger tu feminidad, tu Psoas (el músculo del alma) activa una alerta roja. Tus caderas se cierran como escudos protectores.

Tu capacidad de expandirte en el mundo exterior es directamente proporcional al espacio que tienes en tu mundo interior. Abre tus puertas.